Anhelo es una palabra usada en muchas ocasiones, aunque no esté del todo claro lo que es el anhelo. En el diccionario está definido como “ansia, nostalgia, añoranza”; la palabra hebrea de anhelo la buscamos inútilmente, solo existe una palabra moderna, una noción psicológica, pero en el hebreo bíblico, no aparece.

Por tanto me gustaría ir en busca de las raíces de lo que sentimos con anhelo. Por ejemplo, existe el anhelo de estar con una persona, sobre todo si la hemos perdido o si es imposible tenerla. También se habla del anhelo de Dios. ¿Qué significa? ¿No es una exageración? ¿No es mentira en el fondo? ¿Se puede tener anhelo de Dios como si fuese una persona?

Una persona en su estancia aquí en la tierra sabe que su vida es pasajera, que finalmente se va y desaparece. Quizás sintamos ese anhelo por una persona porque presentimos que nos dejará o que nosotros la dejaremos.

¿Pero Dios? Es el Ser, Dios está siempre. ¿Es posible que Dios nos deje o que le perdamos? Quizás nosotros le perdamos a Él, pero Él, siendo el Ser ¿cómo puede perderse? Yo puedo tener relación con Él o no. Ese anhelo de Dios es pues otro anhelo, diferente del de una persona mortal.

Conocemos también el anhelo de paz eterna, de felicidad. Y de nuevo, tanto la paz como la felicidad pueden perderse. Pero ¿es la eternidad algo que puede incluirse en nuestro anhelo? ¿Se puede tener anhelo de algo que es eterno?

El hecho de no encontrar una palabra en el hebreo bíblico que describa el anhelo, me da que pensar. Existen palabras hebreas que describen el deseo, la exigencia o demanda. Pero el anhelo es algo más. Va más allá.

Intentamos acercarnos a la palabra anhelo para saber lo que realmente significa y, al mismo tiempo, debemos preguntarnos qué es realmente la psicología. En los escritos antiguos no se conoce esta expresión. La psicología tiene que ver con el alma, y podemos traducir esta palabra como el conocimiento del alma. ¿Y qué será el alma? ¿Puede saberse algo del alma?

Entonces si pongo como título del libro Psicología del anhelo debo decir que las dos nociones en realidad están bastante poco claras, es imposible formularlas con precisión. Puede que el anhelo forme parte de una nueva manera de expresión; y con la noción psicología, en su sentido de “conocimiento del alma”, entramos quizás en una región que es bastante desconocida por el ser humano.

La verdad es que la psicología se usa o utiliza hoy en día también porque tenemos mucho tiempo libre. Pero tener tiempo libre no significa para nosotros que lo usemos para ocuparnos del sentido de la vida, del sentido de nuestra existencia. Todo lo contrario, es un tiempo terriblemente vacío. Utilizamos ese tiempo justamente para no aprender nada del sentido. Pasamos el tiempo, matamos el tiempo, nos relajamos y los medios nos inculcan cosas a placer. Estamos huyendo de la responsabilidad de ser seres humanos.