Lectura

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Del libro: La Palabra oculta en el Nuevo Testamento
Capítulo: La Tentación de Jesús.

Jesús permanece 40 días y noches en el desierto. No come ni bebe. Igual que Moisés, durante los 40 días y noches en el Sinaí. Ayunar significa que no se acepta nada del mundo. Y tuvo hambre. El hambre que llega de un estómago vacío, en la palabra, es el hambre por la palabra de Dios. Y de esa hambre habla también la Biblia hebrea, cuando dice que hubo hambre en la tierra.

También Jesús, viviendo en el tiempo, en ese 40, tiene hambre por la palabra de Dios. Viene Satanás y le dice que como hijo de Dios podía decir a esta piedra que se convierta en pan. La tentación es pues hacer algo en el tiempo. Como reacción, Jesús cita de Deut. 8,3: El hombre no vive solo de pan, mas de todo lo que sale de la boca del Señor vive el hombre. Es imposible decir con más claridad que su hambre es otra. También podría haber dicho: Mi reino no es de este mundo. ¿Cómo tentarle a hacer algo aquí sabiendo que el Padre, desde la fuente, lo hace desde siempre?

Y Satanás le llevó a Jerusalén y púsole sobre las almenas del Templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo. (Lucas 4,9). Jesús por su parte responde con las palabras de Dios del Salmo 91,11-12: A sus ángeles mandará que cuiden de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, porque tu pie no tropiece en piedra.

¿No hubiese sido una cosa sin importancia, mostrar un pequeñísimo milagro? Los hombres quedarían asombrados y él habría mostrado quién es en este mundo. Pero Jesús contesta: Dicho está, no tentarás al Señor, tu Dios. (Deut. 6,16).

Porque Dios ya aquí da a cada uno de su fuente eterna todo lo que necesita. ¿Mostrar aquí algo temporal, una muestra de mis habilidades? ¡No soy un faquir, un yogui o un chamán!

Y le llevó el diablo a un alto monte y le mostró en un momento de tiempo todos los reinos de la tierra y le dice: si tú adorares delante de mí, serán todos tuyos. (Lucas 4,6-7). Es decir, le muestra la alternativa. Puede tenerlo todo muy fácilmente con solo inclinarse ante quien manda en el tiempo. Igual que la serpiente que dice que yendo por su camino puede conquistarse y poseerse todo. Es una alternativa verdadera. La libertad del ser humano no tiene límites. El amor de Dios va hasta el otro extremo. Pero Jesús contesta a todas estas tentaciones, que son irresistibles para mucha gente: A tu Señor Dios adorarás y a él solo servirás. Textualmente está escrito en Deut. 6,13: Al Señor tu Dios adorarás, y a él servirás y por su nombre jurarás. La respuesta de Jesús es pues: no hay ninguna discusión, tu ofrecimiento es inútil, es una pompa de jabón. Solo conozco al Señor, nuestro Dios. Quien Le ha experimentado, es inmune a todas tus tentaciones. ¿Qué es la temporalidad en sí? Solo tiene sentido unida con la eternidad. Entiendo que tú no puedes ofrecer otra cosa. Hablamos idiomas diferentes. Sé lo que es la temporalidad, estoy aquí para redimirla. Por ello estoy con los pescadores. Sacarán a los seres humanos del tiempo, conmigo, para contraer matrimonio con la eternidad. El novio es anterior al comienzo.

Satanás desaparece y llegan los ángeles, mensajeros de Dios. Solo es necesario contestar ‘’no’’ a cada tentación y enseguida manda Dios sus ángeles para acompañarte.

El ser humano, estando solo en la ley, cae ante estas tres capas de tentaciones. Son las promesas de la serpiente que Adam, es decir, en principio todo ser humano que ha tomado del fruto del árbol del conocimiento, acepta y cae. Queremos saber en primer lugar, y solo después creer. Ya se trate de un conocimiento de la ciencia, del ámbito de la emoción, de cómo actúan los demás, de lo que ‘’se dice’’.

Jesús viene al mundo desde más allá de la ley, de la virgen María por el Espíritu Santo. Aunque sea un asunto risible para todo aquel que tiene dentro de sí el veneno de la serpiente. ¡No es posible! ¡No puede ser! Pero él ahora está, está en el ser humano y eso ya es salvación. Ahora que vivimos el Nuevo Testamento como palabra de Dios, podemos darnos cuenta de la excepcionalidad de nuestra vida y por tanto aceptar que también la imposibilidad suya sea real.

La serpiente promete todo aquello que también el Mesías promete, solo que construye el camino con los elementos de la temporalidad. Como serpiente, najash 50-8-300, es decir 358, cuenta también de Cristo, en hebreo mashiaj 40-300-10-8, 358. Y la palabra Satanás, Satan 300-9-50, es decir 359, en hebreo, sobrepasa la meta y se precipita al abismo. Quizás entendamos ahora también la palabra anticristo como ese 359 de Satanás.

Para poder resistir a la tentación, como posibilidad y esperanza -no nos dejes caer en tentación, más líbranos del mal- está esta historia bíblica también en el ser humano. La venida de Jesús al mundo y su vida en el mundo lo cuentan así.

seguirá…